29.9.07

El fujimorismo facho

Una semana ha bastado para confirmar que el fujimorismo es políticamente un cero a la izquierda. Y a la derecha también.
En todo este primer tiempo post extradición, los seguidores y voceros más conspicuos de Alberto Fujimori han demostrado –como su jefe, por supuesto- la más absoluta incapacidad de respuesta y movimiento políticos frente a un hecho que estuvo desde hace rato en el abanico de posibilidades.
En perspectiva, todo su plan de vuelta al Perú vía Santiago ha sido un estrepitoso fracaso con lo que las mentadas habilidades de calculador estratega del ahora preso del fundo Barbadillo quedan disueltas.
Y si pensó que el país que lo refugió durante cinco años, lo seguiría apoyando en la aventura se equivocó de cabo a rabo. Japón no ha movido un ceja. Ni durante el proceso de extradición ni ahora que está tras las rejas.
La única reacción en toda esta bitácora de naufragio fue el plan de fuga a través de una candidatura al Senado japonés que también hizo agua.
En un escenario tan complicado pero probable desde hacía rato –tanto que hoy es una realidad-, el fujimorismo no ha tenido una sola manifestación que trace una estrategia y un posicionamiento políticos frente a la situación más grave en la biografía cuatrera de su líder.
El reflejo político del fujimorismo de estos días queda resumido en tres declaraciones que lo pintan de cuerpo entero: la de Martha Chávez bramando que el Ojo que Llora es un monumento basura al que hay terminar de destruir; la de Keiko Fujimori exclamando que el gobierno quiere enterrar vivo a su padre; y la de Kenyi rugiendo como un fascista intolerante que si tocan al Chino medirán fuerzas en las calles.
Con la ramplonería y macartismo de Chávez, la caradura y desmemoria de la hija mayor de Alberto Kenya y el violentismo facho del benjamín de los Fujimori, el hundimiento político de las chalanas creadas alrededor del socio mayor de Vladimiro Montesinos está asegurado.
Además de este surtidero a toda máquina de intolerancia y prepotencia –del que hizo gala durante 10 años en el poder-, el fujimorismo y su mandamás enrejado delatan una conchudez descomunal.
¿No dijo Fujimori en su mensaje grabado antes de ir a parar a la sombra que esta extradición era parte de su estrategia de retorno y que estaba calculada? Entonces qué tanto grito, alharaca, bellaquerías y amenazas. La democracia no se va a someter a un puñado de obcecados fachos sin brújula.

21.9.07

¡Fujimori extraditado!

Finalmente, la Segunda Sala Penal de la Corte Suprema de Chile dio a conocer su decisión de extraditar al expresidente Alberto Fujimori por siete de los 13 cuadernos de extradición tramitados por el Estado peruano.
Los magistrados chilenos, en un histórico fallo, decidieron que el ex socio de Vladimiro Montesinos comparezca ante la justicia peruana por los casos Barrios Altos y La Cantuta (por unanimidad) y por cinco imputaciones relativas a hechos de corrupción como el pago de los US$ 15 millones al ex asesor, allanamiento de la casa de éste, interceptación telefónica y congresistas tránsfugas, entre otros.
Esta decisión de la justicia chilena -última instancia inapelable en este proceso- entierra la impresentable sentencia previa del juez Orlando Álvarez quien desetimó todas y cada una de las solicitudes.
En ese sentido, los supremos han estado más cerca del informe de la fiscal Mónica Maldonado quien también halló suficientes argumentos e indicios para que su extradición procediese.
En otras palabras, lo de hoy en Chile marca una primera victoria en la lucha contra la impunidad respecto de una década en la que la corrupción a gran escala y la violación de los Derechos Humanos campearon a sus anchas con desfachatez y prepotencia.
Sin duda, los casos La Cantuta y Barrios Altos son los de mayor relevancia pues además de imprescriptibles conllevan la posibilidad de las mayores penas.
Alberto Fujimori tendrá ahora que encarar -con todas las grantías de un debido proceso- las investigaciones, requerimientos, interrogantes y confrontaciones que estbalezcan los jueces peruanos en cada uno de los casos por los que se le extradita.
El careo con varios de sus secuaces -como el propio Montesinos, Nicolás Hermoza Ríos, José Villanueva Ruesta, César Saucedo o Fernando Dianderas, entre otros- promete inquietudes mayúsculas en las filas del "dream team" de la corrupción de los 90.
Es la segunda vez -Augusto B. Leguía fue el primero- que un ex mandatario peruano tendrá que sentarse en el banquillo de los acusados por una larga de serie de delitos imputados durante su gestión.
El fujimorismo ha aceptado, en estas primeras horas, la contundente resolución pro extradición pero ha empezado a construir -por boca del siempre burlesco Carlos Raffo- el insólito discurso por el cual la extradición decretada formaba parte de la estrategia de Alberto Kenya.
Algo así como el Plan B. Porque el Plan A era, dice Raffo, que se confirmara la vergonzosa absolución que urdió Orlando Álavarez semanas atrás y que dibujó una sonrisa felina en el rostro de los seguidores del peruano-japonés.
Para Raffo y otros fujimoristas de primera fila, esta extradición es positiva para sus intereses y cálculos políticos pues ha servido de filtro: ahora Fujimori ya no será procesado por 20 o más delitos sino por sólo seis o siete. O sea, casi una victoria. ¡De Ripley!
Corresponderá ahora a la justicia peruana demostrar la máxima calidad -imparcialidad, debido proceso, garantías constitucionles y respeto a sus derechos humanos, es decir, todo lo que Fujimori pisoteó y devastó durante casi10 años desde el poder- con quien será de hecho la próxima estrella en los tribunales anticorrupción durante los meses siguientes.
Sin ninguna duda, este es el regreso al Perú con el que nunca soñó Fujimori. Porque regresar así es una pesadilla que recién empieza. Para él y sus seguidores. La hora más negra para Fujimori, sin duda.

15.9.07

El País de Nunca Majaz

Como nunca antes en la historia reciente de los conflictos sociales, el caso del proyecto Río Blanco en el Alto Piura simboliza la cumbre de los desencuentros entre los distintos actores involucrados: la minera Majaz (Monterrico Metals, hoy en manos de capitales chinos), el gobierno central, tres municipios (Ayabaca, Pacaipampa y Carmen de la Frontera) y las comunidades campesinas de la zona.
El caso viene navegando a través de una larga bitácora de conflicto cuya escala más turbulenta –en predios políticos y mediáticos- es la llamada “consulta vecinal” convocada por los tres distritos altopiuranos para mañana domingo 16.
Se trata, sin lugar a dudas, de una movida desafiante pues viene siendo organizada al margen del sistema electoral –no ha sido convocada por el JNE, no hay padrones oficiales de Reniec y menos logística de la Onpe- y no existe ninguna norma que ampare su legalidad por lo que, consecuentemente, de ella no surgirá ninguna consecuencia jurídica.
Ni la Ley de Derechos de Participación y Control Ciudadanos ni la Ley Orgánica de Municipalidades contemplan, en rigor, un acto de estas características, es decir, uno que se salta a la garrocha, volando por los aires cual Peter Pan en el País de Nunca Jamás, todas los requerimientos y exigencias establecidos por las normas vigentes y la Constitución.
Si querían llevar a un cabo un referéndum, las leyes establecen claramente cuáles son los requisitos y condiciones que deben ser cumplidos.
Quienes están promoviendo esta jornada seudo electoral –líderes locales, operadores ambientalistas y opositores fantasiosos- deberán asumir los eventuales costos que puedan provocar las frustraciones generadas por las falsas expectativas generadas por los resultados de mañana que, en realidad, no pasarán de ser una simple encuesta. Y nada más.
Consentir consultas de esta naturaleza –es decir, de fantasía- es abrirle la puerta en el país al caos al por mayor.
Porque lo de mañana en las alturas piuranas no es para abrir espacios diálogos con la minera Majaz. Es simplemente para pretender zanjar su salida de la zona de un sopapo y no necesariamente por todos los que tiene ver con el caso.
Por ejemplo, las provincias cajamarquinas de San Ignacio y Jaén, que podrían verse afectadas por la explotación minera, no están siendo consultadas mañana.
Por cierto, existen varias observaciones válidas sobre los impactos medio ambientales, sociales y económicos que la actividad de la minera Majaz podría desencadenar. Y, claro, hay que atenderlas, estudiarlas y evitarlas severamente de ser el caso.
Para eso se necesitaba más diálogo, información y negociación. De todos los lados. Y menos País de Nunca Majaz.

7.9.07

AFF: hora negra o mano negra

La semana por venir estará marcada, sin lugar a dudas, por el fallo en última instancia de la Segunda Sala de la Corte Suprema de Chile sobre la procedencia o no de la extradición de Alberto Fujimori.
La decisión jurídica final debe estar tomada pues se esperaba conocerla en días pasados. Según la prensa chilena, La Moneda habría solicitado a los cinco magistrados supremos posponer la difusión de su decisión hasta este lunes para evitar que la noticia coincida con el reciente viaje de la presidenta Michelle Bachelet a Japón.
Aunque voceros del gobierno sureño –como era natural y esperable- han negado la movida, la versión periodística no deja de ser verosímil.
Otra variante de lo mismo es que los vocales, por iniciativa propia, hayan decidido desenganchar su sentencia de la visita presidencial chilena a Tokio para evitar mayores suspicacias y sospechas sobre la idea de una mano negra operando a favor de la impunidad para el socio mayor de Vladimiro Montesinos.
Si cierta una u otra, no es difícil imaginar por dónde puede discurrir la opinión final de este quinteto judicial.
La conjetura tiene, además, como precedente la desfachatada y lamentable resolución del juez Orlando Álvarez –un auténtico antimanual de jurisprudencia- que desechó todas y cada una de las razones alegadas fundadamente por el Estado peruano para procesar a Fujimori.
De hoy al lunes, sin embargo, todos los escenarios están en rigor todavía abiertos.
Uno primero es que la justicia chilena dictamine que Alberto Kenya debe ser extraditado por su presunta responsabilidad en violaciones de DD.HH. y otros delitos graves. Es decir, una resolución coincidente en varios extremos con el informe de la fiscal Mónica Maldonado. El mejor escenario en la lucha contra la impunidad.
El segundo puede resultar de un fallo que considere procedente la extradición pero tan sólo por imputaciones delictivas menores. Que es el pasaje de retorno de Fujimori al Perú pero casi blindado judicialmente. La peor de las situaciones, sin duda.
El tercero, obviamente, es que se rechace la extradición de cabo a rabo. O sea Álvarez II.
Un campo intermedio pues escapa de momento de la justicia pero los procesos en su contra siguen abiertos, especialmente los referidos a crímenes de lesa humanidad donde no rige la prescripción.
La idea de un juicio en Chile parece más que remota. Si el país del sur decide no expulsarlo, Fujimori tendrá sólo dos islas en el mundo para pasear su impunidad: Japón y Chile.
Después del lunes habrá que volverle a preguntar a Omar Chehade quién es –o quiénes son- la mano negra.
(Sobre el tema, vale la pena el reciente análisis del Instituto de Democracia y Derechos Humanos de la Pontificia Universidad Católica que desbarata, una a una, las tropelías seudo jurídicas del juez Álvarez.)

1.9.07

Memo agosto 2007

Agosto sísmico: A la vuelta del mes, los impactos del devastador terremoto en el Sur Chico ingresan en la agenda de largo plazo del gobierno. Acaso ha pasado lo peor pero no lo más difícil: la reconstrucción, especialmente en Pisco y zonas aledañas. Con cerca de 40,000 familias damnificadas y viviendas, servicios e infraestructura colapsados, el reto es enorme y complejo a la vez. Y recién empieza.
En perspectiva, una tarea para los próximos dos años cuando menos. Mientras tanto, hay una población inmensa con demandas diarias urgentes que atender.
De hecho será uno de los escenarios más sensibles para las estadísticas mensuales de aprobación/desaprobación de la gestión gubernamental de ahora en adelante.
El Fondo para la Reconstrucción del Sur (Forsur) va a estar en el centro del escrutinio público por buen tiempo y de seguro también será materia prima para hacer oposición desde varios frentes a la vez, algo que ya asoma.
Una primera encuesta post sismo (CPI, Lima y Callao, 25-27 de agosto) aprueba con creces el desempeño presidencial durante la emergencia: de 40.3% a principios del mes pasa a casi 52%.
Delimitación marítima: Otro asunto en al agenda del largo plazo. No sólo de este gobierno sino también de los siguientes. La decisión peruana de acudir, finalmente, a la Corte Internacional de Justicia de La Haya para resolver las diferencias sobre delimitación marítima con Chile, no afectará en lo inmediato la fluida relación bilateral, pero va a ser una espina en el costado de la misma.
Santiago se empeña en martillar que no existe ningún tema demarcatorio pendiente lo que equivale a decir que el tribunal internacional no tiene competencia en esta materia.
Desde la justa pretensión peruana este es el primer gran escollo a superar. Algo que puede demorar de dos a tres años o sea toda una prueba de fuego para la actual administración.
Patrulleros II: De no haber sido por el desastre telúrico, el nuevo naufragio para adquirir patrulleros para la PNP habría dominado la escena mediática del mes.
Hasta ahora no hay ninguna explicación convincente sobre qué paso a última hora con la subasta inversa que ganaron los importadores de vehículos “made in China”.
En un tema tan urgente como la seguridad ciudadana, el Estado no puede ser tan ineficaz, más aún cuando hay recursos a la mano.
El episodio le abre las puertas a todas las suspicacias y desconfianzas. Resulta inaceptable que en nueve meses no se haya podido llevar a cabo un concurso público en serio para un tema relativamente sencillo.
(Foto: Iván García Mayer)

25.8.07

TIERRA BALDÍA. CRÓNICA GRÁFICA I

(Textos y fotos: Iván García Mayer)

Playa Jahuay, poco antes de llegar a Chincha. La Panamericana Sur quedó, en distintos tramos, gravemente dañada. Grietas como éstas serpentean a lo largo de toda la ruta. Colas interminables para llegar a Pisco e Ica. El tránsito es ahora fluido gracias a trabajos de emergencia, pero repararla en serio va a costar y tardar.




San Andrés, caleta de pescadores. Cuatro días después del sismo, los estragos del maretazo casi convirtieron al poblado en un cementerio marino. Puerta de una casa con algas marinas que dan una idea hasta dónde llegó el nivel de las aguas.


San Andrés: tibia luz para secarse de la inundación y del miedo. Muchas viviendas quedaron inhabitables. Humildes salas se improvisaron en las calles. ¿Cómo pescar ahora esperanza?


Botes varados tierra adentro en San Andrés. Las calles de la caleta se convirtieron en un inverosímil y siniestro embarcadero de naufragios.


Pisco, domingo 19 de agosto. Huellas implacables de la destrucción. Bajo los escombros aún hay cadáveres. Polvo de muerte por todas partes. Aire irrespirable. La desolación corre en todas direcciones.

Pisqueños en el desamparo. La vida en la calle. Poco se pudo salvar de aplastantes toneladas. Y lo poco quedó en pie no sólo es inhabitable sino también segura trampa para llevarse más vidas. Sólo queda dormir bajo un cielo sin estrellas.

El búlevar de Pisco que desembocaba en la Plaza de Armas. No quedó casi nada. Un paraje que parece nacido de un bombardeo. Un extraño y terrible silencio aún se escuchaba.

Enmudecedor. Los restos retorcidos de un vehículo que se encontraba en otra calle aledaña a la Plaza de Armas de Pisco. Testigo mudo de la fuerza telúrica que asoló el Sur Chico.



La casa de El Libertador. O lo que quedó de ella. En esta vieja casona instaló su primer cuartel el general José de San Martín antes de proclamar la independencia. La leyenda cuenta que aquí imaginó o soñó la primera bandera peruana. Pese a todo hay esperanza para soñar en un tiempo distinto y mejor. Que así sea.

Terremoto y tierra baldía

Cuatro días después del terremoto, el domingo 19 de agosto, Pisco era tierra de muerte. Y tierra muerta también. Desolación y devastación por doquier; pánico, miseria y desarraigo brutales a cada paso, en cada esquina, a la vuelta de cada escombro.
Ninguna imagen, ninguna crónica, ningún relato –incluido éste- pueden reemplazar la experiencia de haber estado en ese escenario de ruinas de espanto y polvo muerto danzando macabramente todavía en los aires pisqueños. Y San Andrés, la caleta de pescadores adyacente, era casi un cementerio marino después del maretazo que la inundó sin piedad.
Kilómetros previos adelantaban las secuelas del zarpazo telúrico: Cañete, Chincha, El Carmen, San Clemente. Y más al sur, hasta Ica cuando menos, más geografía asolada.
Hacia el Este, la destrucción alcanzó las alturas huancavelicanas.
Tal la vastedad y la magnitud de los estragos desatados después de los tres minutos terribles que siguieron a las 6:41 pm del 15 de agosto pasado.
Es decir, en un instante interminable, una gigantesca área en emergencia, infraestructura y servicios de todo tipo colapsados, más de 500 muertos y cientos de miles en el desamparo absoluto. Esta es, a grandes rasgos, la inmensidad y complejidad de la catástrofe.
En un país asediado por estrecheces económicas seculares, invertebrado aérea y vialmente, sin presupuesto en serio –desde siempre- para sostener un auténtico sistema de defensa civil y promover una cultura de prevención frente a desastres naturales, es decir, con un Estado precario casi hasta la médula- también desde siempre-, ¿se le podía exigir al gobierno, en tan poco tiempo, precisión de relojería suiza para desplegar ayuda y seguridad sobre ese enorme campo de tragedia?
Claro que no. Sin embargo, las críticas han estado a la orden del día y varias de ellas –no todas- han dejado el sabor a trastienda política antioficialista o a simple mezquindad de alma repleta de tierra baldía.
Pese a las múltiples carencias, el gobierno ha actuado, en lo fundamental, correctamente enfrentando esta situación terrible sin tregua ni pausa.
Lo mismo vale para la empresa privada, países y organismos extranjeros, ONG y ciudadanos de a pie de toda condición.
La reconstrucción del Sur Chico será larga por lo que sostener en el tiempo toda esta ayuda y solidaridad para quienes nada tienen ahora será el reto de los próximos meses.
Lo ocurrido debe, además, marcar el inicio en serio de una política y cultura de prevención. El Estado tiene la iniciativa y también los recursos que antes no tenía. Ya es hora.
(Foto: Iván García Mayer)

11.8.07

¿Nuevo momento político?

A dos semanas del mensaje presidencial tras el primer año de gestión, parece ser temprano todavía para saber con certeza si el gobierno ha logrado instaurar un nuevo momento político, distinto al que lo vino asediando –con paros y movilizaciones de todo pelaje- a lo largo de todo julio.
Las encuestas de entonces reflejaban una acelerada impaciencia popular que se reflejaba en una pronunciada tendencia a la desaprobación del desempeño gubernamental, especialmente en el interior del país.
En proyección nacional, las distintas mediciones de opinión pública daban para pensar –coincidentemente- que la credibilidad y confianza ciudadanas en la actual administración podían haber ingresado en una ruta crítica cuyo destino era incierto y su pronóstico reservado.
Agosto aún no tiene sondeos nacionales post 28 de julio, pero el Instituto de Opinión Pública (IOP) de la Pontificia Universidad Católica adelanta una primera mirada a través de estadísticas para Lima.
La muestra –realizada entre el 3 y 4 de agosto, 476 entrevistados- detecta que en la capital, en donde también los porcentajes venían adelgazando pese a ser la plaza fuerte del oficialismo desde las elecciones de 2006, el respaldo a la gestión del presidente Alan García se ha mantenido estable de julio a agosto (45%), mientras que la desaprobación ha disminuido de 48% a 44%.
En opinión del IOP, el discurso presidencial ha logrado recuperar la esperanza con lo que el segundo año de gobierno empieza con una “oportuna y renovada confianza”. Como que hay sitio para un “moderado optimismo” tras semanas de agitación incesante. Cuando menos en Lima.
Habrá que ver si esto también se está sintiendo así en las latitudes provincianas del país.
Los anuncios sobre importantes metas sociales de aquí a 2011 y la convocatoria al Pacto Social como escenario de diálogo para negociar y solucionar conflictos –pese a la reticencia irresponsable de la CGTP a participar-, le ha permitido al régimen recuperar oxígeno y espacio en estas semanas.
Eso puede explicar el relativo apaciguamiento de demandas dispuestas a ganar calles y encabezar huelgas apenas días atrás. Pero, ¿por cuánto tiempo la tácita tregua? En el horizonte ya asoman nuevas movilizaciones y protestas, no la vuelta de la esquina pero tampoco en un futuro distante.
Otro sondeo, el de Analistas y Consultores (Lima y Callao, 3 y 5 de agosto, 500 entrevistados), encuentra, por el contrario, que la aprobación presidencial ha seguido cayendo después del mensaje de Fiestas Patrias: de 56% a 48%. Y que la desaprobación aumentó de 32.8% a 44%. Vale la pregunta que titula esta columna.

28.7.07

Memo julio 2007 (un año después)

Economía blindada (hasta ahora): Las buenas cifras de la macroeconomía se han mantenido sustancialmente viento en popa. Sobran los ejemplos y todas las proyecciones auguran un desempeño similar para lo que resta del año y, acaso, para el 2008 también.
Comienzan a asomar también algunos indicadores positivos en el nivel microeconómico: reducción de la pobreza, aumento del empleo, mayor acceso a servicios básicos. Sin embargo, no es suficiente.
En este sentido, ni la mediocridad política –con sus excepciones - ni la última marea alta de protestas y movilizaciones han afectado en lo fundamental la bitácora exitosa de la economía que mantiene un blindaje que la preserva de todo lo que está fuera de ella. Y desde los tiempos de Alejandro Toledo. La pregunta es si así será siempre.
Horizonte de protestas: De la mano con la bonanza económica, la impaciencia popular se ha acelerado. Lo dicen los sondeos y las calles. Y es que crecen el producto y las ganancias empresariales, pero sigue siendo escasa y deficiente la redistribución de los recursos. Combustible idóneo para que la ansiedad y la necesidad se movilicen. Su horizonte es en general reivindicativo y de corto plazo, aunque el radicalismo politiquero haya tratado, en vano, de insuflarles aliento y dimensión de mayores alcances.
El Estado: Si algo había que asumir en serio desde el primer día de la nueva gestión era la reforma del Estado. No se ha empezado todavía. Y reformar en este contexto significa en primer lugar dotar de gerencia y administración de calidad a la esfera pública para redistribuir más rápido y mejor. Hay esfuerzos importantes pero la estructura estatal sigue siendo un lastre. El drástico recorte de sueldos públicos no ha sumado en esa dirección de cambio. El gobierno central todavía está a tiempo de asumir el reto. Le puede comenzar a ir mejor en varios campos. Y debe comenzar a comunicar más y en serio sobre sus obras y metas, y hacerle menos caso a su oreja derecha.
Gobiernos regionales: Son parte del Estado pero como que quieren desmarcarse y decir que son otra cosa. Cuentan con recursos inmensos pero hasta hora muchas quejas y discursos inflamados. ¿Qué están haciendo con todo lo que tienen? Siguen en la prédica de que la culpa de todo la tiene el gobierno central Y ya no es así. Las encuestadoras deberían comenzar a tomarle más seguido el pulso local a sus gobernados para saber cómo están evaluando sus gestiones. Es hora de ubicar su responsabilidad con el futuro del país.

14.7.07

Protestas y encuestas

El paro de 48 horas de la CGTP, la hasta ahora indefinida huelga del Sutep y las más recientes encuestas (Universidades de Lima y Católica) han coincidido esta semana en proyectar la sensación de que el gobierno encara su primera crisis política en serio al filo del primer año de gestión.
Las imágenes –y también las cifras- de estos días dan, en efecto, para pensar en esa dirección pero no necesariamente son fiel reflejo de la real dimensión y dinámica política de los múltiples y graves problemas sociales que habitan al país desde décadas atrás y no sólo desde hace un año.
Cualquier extraño al escenario nacional podría inferir a partir de las últimas protestas en las calles y las estadísticas de opinión pública que el gobierno ha ingresado inesperadamente en un disparadero complicado cuya solución política es de pronóstico reservado.
Es cierto que las paralizaciones y movilizaciones en Lima y el interior han dejando sentir su impacto.
Pero pensar que los movilizados tras la toma de carreteras y locales públicos o que los reunidos en un mitin en la Plaza San Martín representan a mayorías nacionales encausadas en esa órbita radical, o es ingenuidad o es predicamento militando en la lógica antidemocrática del derrocamiento del actual régimen.
Todas las izquierdas detrás de estas jornadas –muchas de ellas cargadas de deplorable violencia- han tenido cero protagonismo electoral desde 1990. ¿Han logrado en un año lo que no han podido en 17?
Y Ollanta Humala, aupado a las protestas en busca del espacio perdido, dilapidó en poco tiempo mucho de su caudal y lo ha seguido dilapidando. No lo ha recuperado, sin duda, en los últimos meses. Acercarse tan abiertamente al zurdismo radical e ideológico puede ser otro de sus yerros mayúsculos.
Más allá de contrastes, lo cierto es que en poco tiempo la impaciencia y el descontento populares se han acelerado.
La Universidad de Lima ubica la aprobación presidencial en la capital en 41.3%; la desaprobación casi en 50%. De marzo a julio la caída es de poco más de 20 puntos.
La cifras del sondeo de la PUCP van por ahí para Lima: 45% aprueba; 48% desaprueba. A escala nacional, sin embargo, el asunto se torna dramático: 35% vs. 59%.
El bajón viene dado, según esta medición, por el interior. De norte a sur y de centro a oriente, la desaprobación está entre 71% y 84%, números no necesariamente representados en las calles de estos días. Por lo menos, hasta ahora.

29.6.07

Una sayonara en el alma

No es el último samurai que es como pretende presentarlo ante incautos electores japoneses Shizuka Kamei, líder del Nuevo Partido del Pueblo (NPP) o Kokumin Shinto.
Tampoco es un estratega ni un estadista y, mucho menos, un político de honor.
Es simplemente Alberto Kenja, el peruano-japonés cuya biografía se resume en tres palabras: cobardía, mentira y traición.
Tiene asegurado Fujimori, sin lugar a dudas, un primerísimo lugar en la historia nacional de la infamia.
El diario que festeja sus habilidades como tránsfuga de nacionalidades resumió –casi con fuegos artificiales- la confirmación de su candidatura al Senado japonés, vía el salvavidas del NPP, con un vergonzoso “¡Sayonara!”
Curioso también el titular porque precisamente eso es lo único que tiene en el alma: Una sayonara.
Desde noviembre de 2005, que es cuando aterriza furtivamente en Chile, Fujimori se ha pintado, como nunca antes, de cuerpo entero. O sea como un incapaz esperpéntico sin la compañía de su socio en el poder Vladimiro Montesinos.
Porque sin su ex asesor y sin el aparato de coerción y chantaje que éste le construyó para gobernar, el extraditable es un muñeco despanzurrado con los resortes enredados en el cuello.
Aseguró que regresaba de todas maneras para enfrentar los procesos judiciales que tiene pendientes; afirmó que se sometería a los fallos de la justicia chilena sobre su extradición; juró que no intentaría huir a Japón otra vez.
Como siempre, mintió. Porque tras el informe de la fiscal Mónica Maldonado, Fujimori ya no está dispuesto ni a regresar ni a someterse a las autoridades judiciales sureñas pues para eso es su más reciente maniobra de fuga a través de su postulación como candidato parlamentario japonés.
Vale decir, la cobardía sudando por todos sus poros.
El plan no le ha caído tan inesperadamente pues sabemos ahora que antes de que el NPP le abriera esta puerta falsa, el sinvergüenza le pidió similar favor al Partido Democrático Japonés (PDJ) pero la respuesta fue negativa según ha referido su secretario general Yukio Hatoyama.
Y las explicaciones de algunos de sus seguidores tratando de justificar esta nueva traición de Fujimori son patéticas hasta la vergüenza ajena.
El colmo la desfachatez, sin embargo, viene por boca del propio Fujimori cuando promete que volverá para “caminar juntos por el camino del progreso”.
No hay nada que caminar junto a un traidor de la nacionalidad peruana. Su único camino aquí es el que lo conduce hasta la justicia.
Chile ha reaccionado con firmeza y serenidad a su artimaña escapista. No debe estar chino de risa.
También en http://igmayer.blogspot.com

23.6.07

Fujimori, profesional de la fuga

La posibilidad de ocupar un escaño como senador en la Dieta japonesa es el capítulo que le estaba faltando a la biografía de cobardía de Alberto Fujimori.
Aunque todavía no ha dado a conocer si acepta la invitación electoral del Kokumin Shinto (Nuevo Partido Popular, NPP), las versiones en el sentido de que finalmente será candidato vienen aumentando con el correr de las horas.
Por lo pronto, el peruano-japonés ya retrasó el anuncio de su decisión hasta la próxima semana, señal inequívoca de que está meditando en serio –y temblando- en esta puerta de escape luego del informe pro extradición de la fiscal chilena Mónica Maldonado.
Sin embargo, resta aún mucho sushi por cortar: primero, obtener los suficientes votos nipones para ser elegido (el NPP obtuvo en los comicios de 2005 apenas 1.7%); y, segundo, lograr jurídicamente que el proceso de extradición quede truncado por su eventual condición de parlamentario japonés.
Ni lo uno ni lo otro los tiene a estas alturas asegurados el extraditable.
Pero lo que de seguro sí logrará, en el caso de postular, es propinarle un nuevo y duro revés –acaso el definitivo- a su imagen y a sus seguidores, bancada parlamentaria incluida.
Porque será más que difícil y vergonzoso sostener la defensa de un Fujimori embarcado en esta maniobra, la tercera en su historial de profesional en el arte de la fuga: la primera fue la noche del 13 de noviembre de 1992 y la segunda en noviembre de 2000. Y todas huidas a Japón.
Tomar ahora la ruta hacia su madriguera ancestral –incluso si no llega a puerto- lo alejará por primera vez en serio del escenario de la política local. Y de pronto, para siempre.
Sin su caudillaje en carne y hueso, en vivo y en directo, el fujimorismo correrá la misma suerte que otras tantas corrientes políticas instaladas alrededor de tiranuelos republicanos: leguiísmo, sanchezcerrismo, odriísmo y un largo etcétera.
Mientras tanto, la idea de que Alberto Kenja se convierta en senador japonés comienza a provocar grietas en las filas de sus defensores más connotados, indicio claro de que la aventura parlamentaria puede fracturar irreversiblemente su movimiento.
En ese sentido, han sido más que elocuentes las desavenencias entre la exaltación de luchador de sumo de Carlos Raffo, el enojo sin medias tintas de Martha Chávez y la lacónica recomendación de Santiago Fujimori a su hermano para que no acepte la invitación de Shizuka Kamei, líder del NPP, quien fue acusado en las elecciones de 2004 de destinar fondos para la compra de votos. Nada menos.

8.6.07


Chino con nube gris

Todavía no le ha caído encima la noche pero en las últimas horas una auténtica nube gris nubla el camino de impunidad por el que ha querido escabullirse Alberto Fujimori desde que fugó a Japón en noviembre de 2000.
Al contundente informe pro extradición de la fiscal chilena Mónica Maldonado se suma ahora el arresto domiciliario dispuesto por el juez Urbano Marín, medida que reduce sensiblemente las posibilidades de fuga del peruano-japonés.
Queda el extraditable más anclado que antes y, también, cada vez más cerca de un retorno como preso de la justicia peruana con destino, acaso sin escalas, a una celda.
Es impensable que un escenario tan complicado para su futuro político, haya sido calculado por el autoritario matemático en noviembre de 2005 que es cuando partió, entre gallos y medianoche, de Tokio rumbo a Chile.
Le van a sobrar horas ahora para medir cuánto metió la pata entonces. Y también, tiempo de sobra tendrá para entretenerse con la teoría de las probabilidades y caer en la cuenta que su soñado regreso en olor de multitud a la arena política local es un número cada vez más imaginario.
La estudiada opinión de la fiscal Maldonado coloca una vara jurídica tan sólida como alta para la decisiva opinión que sobre su extradición deberá emitir en los próximos días el juez Orlando Álvarez.
Lo mismo vale para los jueces supremos chilenos que, en su momento, resolverán en última instancia su suerte.
Aunque el informe Maldonado no es vinculante, ¿cuánto pueden los magistrados alejarse realmente de tales apreciaciones y conclusiones? Quizás algo, pero no demasiado.
La idea de un Fujimori de vuelta al barrio en esas condiciones no debe quitarle el sueño a nadie, salvo a sus seguidores impenitentes.
Habrá alguna alharaca majadera, pero no se sostendrá en el tiempo. Sin partido, sin aparato estatal y con su caudillo en la sombra, el fujimorismo languidecerá como tantas otras aglomeraciones emocionales alrededor de tiranuelos republicanos.
Si el gobierno –como hasta ahora- se maneja bien frente al caso, puede sumar puntos en la lucha anticorrupción.
Porque será aleccionador para el país y para su historia, que un ex mandón sea juzgado, con todas las garantías y el debido proceso, por la larga serie de delitos graves que se le imputan.
Cuando Alberto Kenya comience a decir en el banquillo que él no fue sino que todo lo hizo a sus espaldas Montesinos, éste de seguro comenzará a contar y mostrar mucho de lo que ha callado y ocultado hasta ahora.
¿Seguirán practicando el Chino y sus escuderos el baile del avioncito?

1.6.07


Hugo Chávez, El Mínimo

Si el tirano venezolano imaginó que su zarpazo despótico contra Radio Caracas de Televisión (RCTV) no provocaría consecuencias mayores, se equivocó de banano a banano.
Durante casi una semana, ininterrumpidamente, Venezuela es escenario de intensas jornadas de protestas contra el cierre decretado contra un canal de televisión que se atrevió a disentir de los dictados informativos que viene imponiendo la jauría simia trepada en las ramas del poder.
Para celebrar la monada totalitaria, el macaco mayor ha hecho aullar y brincar a sus secuaces bolivarianos en un acto público de respaldo al garrotazo. Y ellos, como monos de organilleros, felices.
Hasta ahora, las movilizaciones contra el régimen primate de Hugo Chávez asoman con fuerza relativa para prolongarse y extenderse, convocando incluso a sectores proclives al chavismo.
Mientras tanto, la condena internacional –de la que Chávez venía librándose pese a todas sus trapacerías antidemocráticas- se multiplica como reacción en cadena.
Desde el Senado de los EE.UU. hasta el Parlamento Europeo, además del amplio abanico mundial de organismos pro derechos humanos y libertad de prensa, los cuestionamientos han sido rotundos y sin medias tintas.
Es hora, por cierto, de que la OEA deje las tibiezas y se ponga los pantalones. Lo mismo vale para el Congreso y gobierno peruanos.
Ya el presidente Lula y su gobierno, amigos del régimen de Caracas, han levantado la voz – a través de un comunicado oficial y la llamada al embajador venezolano en Brasilia- tras los ataques lanzados por el King Kong del Orinoco contra el Congreso brasileño que también se atrevió a criticar la medida contra RCTV.
Por primera vez, el déspota llanero comienza a enfrentar la posibilidad de un aislamiento externo, y acaso también interno, en serio.
La argucia chavista para disfrazar un atentado a la libertad de prensa y de expresión como un asunto meramente legal –la no renovación de la concesión a RCTV- es otra monería ramplona.
Basta leer el “Libro Blanco de RCTV” –escrito por el séquito aullador bolivariano- para darse cuenta de que los motivos son todos políticos. Intolerancia de la caverna. Fascismo travestido de revolución.
El monazo de la boina ya amenazó con aplicarle “el mínimo” –que en jerga venezolana equivale a bajarle moño y la viada- al canal Globovisión, único sobreviviente opositor televisivo, al que acusa ahora, además de incitar al magnicidio.Tal, pues, el mandamás de la petrodictadura: breve, corto, infinitesimal, fraccional, pequeño, nimio. Digno de un tirano pasar a la historia como El Mínimo.

28.5.07

CIERRE DE RCTV: PRONUNCIAMIENTO

El siguiente es el pronunciamiento emitido por los periodistas de Frecuencia Latina-Canal 2 de Perú ante la censura desfachatada dictada por el régimen autoritario de Hugo Chávez contra Radio Caracas de Televisión (RCTV).

En 1997, Canal 2 de Perú fue sometido a similar atropello debido a su línea crítica e independiente con relación a la dictadura de la dupla Montesinos-Fujimori.


Cuando restan pocas horas para el prepotente cierre de Radio Caracas de Televisión (RCTV) decretado por el régimen autoritario de Hugo Chávez, los periodistas de Frecuencia Latina-Canal 2 consideramos que es nuestra obligación moral manifestar nuestro repudio a tan arbitraria medida que significa, sin lugar a dudas, el fin de las libertades de prensa y de expresión en Venezuela.

Porque la abierta censura contra RCTV no sólo castiga desde el poder a un medio que se atrevió a ser independiente sino que amenaza también al resto de profesionales y empresas del periodismo.

Hechos similares ya ocurrieron en el Perú cuando, precisamente, Canal 2 fue tomado por la dictadura de turno para silenciar su línea crítica y fiscalizadora.

Sabemos, por lo tanto, que la despótica medida contra RCTV marca una nueva escalada del actual gobierno para perpetuarse en el poder mediante el silenciamiento de la prensa libre.

Por tal razón, este 27 de mayo, antes que el fin de una valiente señal televisiva, es el inicio de una ardua y larga jornada por la recuperación de las libertades y la democracia en Venezuela.

Como periodistas de Frecuencia Latina-Canal 2, expresamos, pues, nuestra solidaridad y respaldo permanentes a nuestros colegas venezolanos en esta nueva etapa de lucha y resistencia democráticas.

Cuentan con nosotros ahora y siempre

Lima, 25 de mayo de 2007

Periodistas de Frecuencia Latina-Canal 2
TESTIMONIO
Mi padre, héroe de veras
Iván García Cabrejos

(La República, 20 de mayo de 2007)

El 20 de mayo de 1947, un día como hoy, murió en Lima, su ciudad natal, Bernardo García Oquendo, mi padre. A los sesenta años de su partida definitiva, trazo aquí una rápida semblanza de este luchador social que en su paso por la vida fue un ejemplo de lealtad y honestidad a sus principios.
En 1931 ya era uno de los primeros activistas y dirigentes apristas. Fue fundador del diario "La Tribuna". En marzo de 1932 José Melgar Márquez, Juan Seoane, Serafín del Mar y Bernardo García son puestos a disposición de una Corte Marcial acusados de atentar contra la vida del dictador Luis M. Sánchez Cerro.
El paredón ronda a todos pero, al final, solo son condenados a muerte los dos primeros; se les conmuta la pena pero les espera larga y severa prisión igual que a Del Mar. Bernardo es absuelto.
Durante la gran clandestinidad aprista, el 4 de octubre de 1933, el Negro García –como también lo llamaban cariñosamente sus amigos– es designado para ocupar el cargo de Secretario de Correspondencia de Víctor Raúl Haya de la Torre.
También es Subsecretario Nacional de Prensa y Propaganda al lado de Manuel Seoane.
En febrero de 1934 la nueva dictadura de Oscar R. Benavides intenta apresar a Manuel Seoane en el Estadio Nacional. Hay una terrible balacera y muere uno de los soplones de la época.
Más persecución y un nuevo juicio. Fueron acusados Manuel Seoane, Bernardo García, Alfonso Granda Pezet y Hugo Otero. Todos fueron declarados inocentes.
En julio de 1935 Bernardo es deportado a Panamá.
Viaja a España, se establece en Barcelona y cuando estalla la Guerra Civil Española se enrola como brigadista internacional para defender a la República del zarpazo fascista.
Más adelante ingresa al Ejército Republicano Español (ERE) como integrante de la 104 Brigada Mixta del Ejército del Este.
Huesca, Belchite, Aragón, Teruel y El Ebro son algunas batallas y frentes en los cuales, con valentía y honor, gana sus galones de oficial. Al finalizar esta cruenta guerra ejerce el grado de Capitán del Ejército Republicano Español.
En Perpignan, Francia, está internado en un campo de refugiados republicanos.
Nicanor Mujica logra que Pablo Neruda, cónsul encargado de la repatriación de republicanos, le conceda a Bernardo visado de ingreso a Chile, país al que llegará a fines de 1939.
La guerra dejó en su organismo huella y su salud está fuertemente comprometida. Regresa al Perú en marzo de 1947 y el 20 de mayo de ese mismo año, muere.
Las palabras finales de despedida en su entierro las dieron Haya de la Torre, Andrés Townsend Ezcurra y Luis Felipe de las Casas.
Leoncio Roda, en su calidad de personero del Gobierno Español Republicano en el exilio, dijo de Bernardo García en su discurso: "...marchó a mi patria cuando su suelo se hallaba ensangrentado intensamente por la rebelión franquista y la ayuda nazi-fascista del mundo, y en España, como si defendiese, y no se engañaba, un patrimonio común con los españoles que daban sus vidas por defender las libertades patrias, combatió con tal heroísmo y por tan largos meses que se hizo acreedor al grado de Capitán del ejercito leal.
En 1963, Luis Alberto Sánchez en su columna "Cuaderno de Bitácora" recordó al Negro con la siguiente frase: "Bernardo García (héroe de veras)".
Ese hombre fue mi padre y cuando murió tenía 39 años de edad
Aprista y republicano


(Nilton Torres/La República, 20 de mayo de 2007)


Bernardo García OquendoEsta es una historia singular. La de uno de los fundadores del Partido Aprista Peruano que enfrentaron a la dictadura de Sánchez Cerro y que peleó contra el franquismo en el Ejército Republicano Español.

Eran los últimos años de la Guerra Civil Española. Las fuerzas del franquismo habían acorralado a los republicanos y muchos soldados y oficiales de este bando, opositor al generalísimo Francisco Franco, trataban de seguir resistiendo. Manuel Valcárcel Mateo, un español y ex oficial del ejército republicano que hoy vive en Chile, recuerda que estaba con su tropa cerca de la frontera entre Cataluña y Francia, cuando fue testigo de un hecho que nunca olvidó. Mientras cruzaba un camino dentro de un jeep observó a un joven oficial republicano conminando a un grupo de soldados a recoger los fusiles que estos habían arrojado al suelo con la clara intención de desertar.
Era un capitán que, revólver en mano, increpaba a su tropa. Tal fue su determinación que los soldados recogieron sus armas y siguieron a su oficial. Este hombre se llamaba Bernardo García Oquendo, un peruano enrolado en las Brigadas Internacionales que combatieron al ejército de Franco y uno de los fundadores del Apra que tuvieron que exiliarse luego de que este partido fuera proscrito en los años 30.
Un hombre singular
Manuel Valcárcel le contó esta historia al periodista Iván García Meyer, nieto de Bernardo, quien junto a su padre, Iván García Cabrejos, han reconstruido con anécdotas como esta, y también de cartas, recortes de periódicos y fotografías familiares, la historia de este hombre singular que murió un día como hoy, 20 de mayo, en 1947, dejando un legado y una lección de vida que sus herederos quieren compartir.
Aprista primigenio
Bernardo García Oquendo nació en Lima el 30 de enero de 1908. Hijo de Alfredo García y Edelmira Oquendo, creció en el barrio del Rímac y desde muy joven la política lo sedujo, sobre todo las ideas de la izquierda democrática. Formó una familia con su novia de la infancia, Adriana Cabrejos, con quien tuvo dos hijos, Iván y Adrianita, pero sus responsabilidades de padre y esposo no minaron su inquietud política, la que finalmente lo llevó a conocer a Víctor Raúl Haya de la Torre. García Oquendo simpatizó de inmediato con el pensamiento de la incipiente Alianza Popular Revolucionaria Americana, el Apra, y cuando este grupo se constituye oficialmente como partido político para participar en las elecciones del año 1931, es uno de los primeros en inscribirse.
Haya de la Torre enfrentó a Luis M. Sánchez Cerro en las urnas, y este último ganó la elección en medio de denuncias de fraude. El Apra se convirtió entonces en el principal opositor de un gobierno abiertamente autoritario.
Bernardo, junto con Manuel "El Cachorro" Seoane, Hugo Otero, Manuel Solano, Luis Alberto Sánchez, y otros apristas ilustres, fundan el diario La Tribuna, y desde allí fustigan a la dictadura.
El 23 de marzo de 1932, Sánchez Cerro sufre un atentado y Bernardo García junto con Juan Seoane y José Melgar son detenidos y sometidos a corte marcial por el hecho, pasando un tiempo en prisión para salir luego por falta de pruebas.
Tras la muerte de Sánchez Cerro, en 1933, el hostigamiento contra los apristas se mantiene y Oscar R. Benavides, el nuevo mandatario, ordena una persecución implacable. A partir de ese momento Bernardo García empieza a vivir en la clandestinidad. En esa condición de prófugo de la dictadura, se convierte en secretario de correspondencia de Víctor Raúl, un cargo de confianza, y así consta en la credencial que conserva su familia hasta hoy.
En 1934, Manuel Seoane, Bernardo García y otros apristas son descubiertos por las fuerzas de seguridad de Benavides y en el enfrentamiento muere el agente Carlos Arce. Nuevamente García y sus compañeros son llevados a juicio y son absueltos por falta de pruebas, pero la situación ya era insostenible para Bernardo, quien finalmente, en 1935, fue deportado a Panamá.
A la Guerra Civil
En Panamá, García Oquendo estuvo sólo algunos meses y gracias a contactos familiares consiguió un trabajo en España, embarcándose a Barcelona en 1935. Allí empezó a trabajar en Perfumerías Dana, a la par que ejercía como corresponsal de Ercilla, la revista aprista que publicaban en Chile sus compañeros exiliados. Era un momento de mucha tensión en la península y los rumores de una rebelión crecían. En julio de 1936 el general Francisco Franco se levanta en Marruecos dando inicio a la Guerra Civil Española, conflicto del que, idealista como era, Bernardo toma partido en el bando de los republicanos, y se enlista en la Brigada Internacional. Como oficial participó en importantes batallas como las de Teruel, Belchite, Aragón, el Ebro, Huesca, Monte de Escandón. En 1938, apelando a su doble nacionalidad, Bernardo ingresa al Ejército Republicano, y alcanza el grado de capitán, pero a pesar de su esfuerzo y el de sus compañeros, las fuerzas fascistas les infligen sucesivas derrotas. Tras el triunfo de Franco, García Oquendo, junto con otros combatientes civiles y militares, cruza la frontera de Francia y en este país es recluido en un campo de refugiados. Para entonces, 1939, su amigo aprista Nicanor Mujica estaba en París y pide al embajador de Chile en Francia, el poeta Pablo Neruda, que incluya a Bernardo García entre los chilenos que serán repatriados, ya que al Perú no podía volver por la persecución a los apristas. Fue así como Bernardo García volvió a América y se estableció en Santiago compartiendo el exilio con sus amigos de siempre, el Cachorro Seoane, Armando Villanueva y Hugo Otero. La nostalgia por la familia lo embargaba pero no podía hacer nada para volver al Perú. Durante este periodo en Chile, las viejas heridas de guerra le pasan factura y un sarcoma canceroso en la columna vertebral empieza a mellar su salud. En marzo de 1947, y con Luis Bustamante y Rivero como presidente, por fin pudo retornar al país. El reencuentro con su esposa e hijos fue emotivo, pero ya no le quedaban muchas fuerzas. García muere el 20 de mayo. Tenía 39 años.
Legado de lucha
Iván García Cabrejos dice que a pesar de no haber conocido mucho a su padre, su legado e idealismo lo marcaron como un hierro candente. Él también se convirtió en un activo militante aprista, fue encarcelado durante el gobierno de Odría, pasó 10 años de exilio en Brasil, pero a mediados de los años ochenta, en democracia, se convirtió en Ministro de Industria del primer gobierno de Alan García.
"Bernardo ha sido un ejemplo en mi vida. Fue un hombre honesto que se fue del país porque no tenía otra opción y creo que es tiempo que los peruanos y la historia sepan quién fue este hombre que luchó contra el abuso en su país, y fuera de él. Un gran ejemplo de vida", dice don Iván sosteniendo en sus manos los galones de capitán, aún pegados a un trozo de tela del uniforme que llevó su padre. Un trozo de tela que fue testigo de cómo aquel joven del Rímac enfrentó el abuso y el autoritarismo sin importar de dónde viniera este. Ese es su ejemplo.
Datos
DEL RÍMAC. Bernardo García nació en Lima el 30 de enero de 1908 y vivió en la rimense calle Marañón.
EN PRISIÓN. Compartió reclusión en el Panóptico (antigua cárcel de Lima) junto con Serafín del Mar, José Melgar y Juan Seoane, según el libro de este último, "Hombres y rejas".
HOMENAJE. Muere el 20 de mayo de 1947. Su sepelio fue presidido por el propio Víctor Raúl Haya de la Torre, quien ofreció un sentido discurso en memoria del amigo.
Fotos/leyendas (de arriba a abajo)
1. Un peruano que combatió al ejército de Franco. Bernardo García Oquendo fue uno de los fundadores del Apra y perteneció a este movimiento hasta que se exilió a Europa.
2. Periodistas. La plana mayor del diario La Tribuna. Manuel Solano, Hugo Otero, Bernardo García, Serafín del Mar, Alcides Espelucín, Luis Alberto Sánchez, Manuel Seoane, Luis López Aliaga, y otros.
3. Confianza. Credencial que da fe de la confianza entre Haya y García Oquendo.
4. Historia. Arriba derecha. El famoso fotógrafo Robert Capa fue testigo de los avatares de la Guerra Civil española, y en una de sus fotos retrató al joven oficial García Oquendo (el segundo desde la derecha). Abajo derecha. Durante la corte marcial que se le siguió por el atentado contra la vida del dictador Sánchez Cerro. Izquierda. Una foto dedicada por Haya de la Torre. "Para Bernardo, hermano de toda la vida. 1944".

19.5.07


Bernardo García Oquendo

Recuerdo que un día como mañana –20 mayo- pero hace 60 años –1947- el destino me impuso, a los 39 años, el atajo indeseado de partir.
He vuelto a Lima, después de años de exilio, para ver apenas las últimas luces y nieblas de mi ciudad.
Leales, mis compañeros de siempre me despiden: Víctor Raúl Haya de la Torre, entrañable “Ale” de las clandestinidades tiranas; Ramiro Prialé, Luis Alberto Sánchez, Pedro Muñiz, Felipe Cossío del Pomar, Nicanor Mujica, Luis Felipe de las Casas, Andrés Townsend y Alcides Spelucín, también. Y muchos más. Los abrazo, me abrazan todos.
Recuerdo a Chile, hospitalario y democrático, adonde llegué después de tres años en trincheras y batallas defendiendo a la España republicana de las garras fascistas de Franco, Hitler y Mussolini.
En el destierro sureño, los apristas seguimos soñando y bregando por nuestras ideas. Todos trabajamos en la editorial Ercilla que dirige El Cachorro Manuel Seoane, mi hermano. Tenemos poco pero sobra fraternidad y amor. No olvido la voz gruesa y bronca de Armando Villanueva.
Recuerdo los últimos días de la España Republicana. He sido deportado por la dictadura peruana de turno. Me enrolé sin dudas en la defensa de la causa libertaria. Soy brigadista internacional y luego miembro de las Brigadas Mixtas.
Sangre, muerte y dolor me han acechado en Teruel, Huesca, Belchite, El Ebro, Aragón y Huerríos. He ganado los galones nobles de capitán del Ejército Republicano Español.
Recuerdo a Nicanor Mujica, indesmayable y fiel, bregando en París por mi salida del campo de concentración en el que estoy confinado en los Pirineos franceses, ya derrotada la causa republicana. Lo consigue: convence al poeta Pablo Neruda para que Chile me abra las puertas a un nuevo exilio como republicano español.
Recuerdo a Hugo Otero cuando defendimos a El Cachorro de una segura detención en las afueras del Estadio Nacional. Fuimos enjuiciados.
Recuerdo a José Melgar –firme y limpio como el acero-, a Juan Seoane –bueno y generoso como el pan- y a Serafín del Mar, cuando presos en el Panóptico, la pena capital de la dictadura sanchezcerrista sobrevolaba nuestras cabezas por atentar contra El Mocho.
A Macho Melgar y a Juan les conmutan la pena pero con entereza soportan largos años de prisión. Fui absuelto gracias a mi abogado Ismael Biélich Flores.
Recuerdo los primeros años del partido y la fundación de La Tribuna.
Recuerdo el Rímac y a Adriana Cabrejos, madre ejemplar de nuestros hijos Iván y Adriana. Recuerdo a mi nieto, autor de estas líneas que también son mías.

12.5.07

El Chino en el túnel

Tras 18 meses en Chile –seis bajo prisión efectiva y el resto sometido a una orden de arraigo-, Alberto Fujimori está cada vez más cerca al final del túnel del proceso de extradición.
Si hay alguna tenue luz o más penumbra para su futuro político personal a la salida del agujero negro al que se metió por mano propia –confiando bobamente en su irreal capacidad de estratega y en su pasada buena estrella-, es un asunto incierto todavía según deja saber la prensa chilena que viene escudriñando las posibles inclinaciones entre los funcionarios de la justicia chilena que tendrán que resolver su caso en los meses siguientes.
El socio a tiempo completo de Vladimiro Montesinos aterrizó en noviembre de 2005 en Santiago convencido de que no sufriría contratiempos mayores y que desde ahí podía influir decisivamente a favor de sus candidatos en las elecciones de abril de 2006.
No paso ni lo uno ni lo otro. Su cálculo fue un estropicio total. Y hoy puede estar más próximo al banquillo de los acusados del que estuvo a buen recaudo mientras estuvo en su madriguera japonesa.
Dentro de un par de semanas debe haber una primera señal sobre el rumbo de su extradición en esta recta final.
La fiscal de la Corte Suprema Mónica Maldonado emitirá un dictamen que puede incidir significativamente sobre la actuación posterior de los demás protagonistas judiciales chilenos.
Según ha trascendido en medios sureños esta magistrada viene considerando cuatro delitos –que cumplirían con los requisitos y medios probatorios suficientes- para recomendar la extradición del ex mandamás golpista.
No son señales positivas para el extraditable y su legión de seguidores insomnes.
Uno, incluso, ha comenzado a aceptar tibiamente la idea de que sea extraditado para lo cual –anuncia- ya hay un plan de contingencia. ¿Fuga al Japón?
En el camino, los nervios conspiran contra la estrategia de defensa fujimorista. Porque no pudo haber peor momento que éste para presentar el documental “Al final del túnel”, producido, dirigido y protagonizado por el peruano-japonés.
O sea una apología de sus dotes y vocación para las operaciones militares antiterroristas que cuestiona en buena cuenta la idea de que Fujimori fue extraño al mundo castrense como ha alegado su defensa ante la justicia chilena para eximirlo de responsabilidad en los casos La Cantuta y Barrios Altos.
Su retorno no debe preocupar políticamente. Un último sondeo de la Universidad de Lima detecta que 82% está de acuerdo con su extradición. Igual de sólido que en noviembre de 2005.
El espantapájaros del complot

La idea de un complot político desestabilizador le queda más que grande a las protestas y movilizaciones de estos días.
El copyright de este espantapájaros le corresponde, en principio, a Javier Bedoya (UN) por lo que cabe preguntarse si su exagerada alerta no es otra vez consecuencia de un nuevo acto de fe.
Sin embargo, lo curioso –o acaso no tanto- es que el gobierno haya hecho suyo este argumento de derechas para pararse frente al problema.
Y curioso –por no decir candoroso- porque a la actual administración le sobra inteligencia y experiencia políticas para saber que en el desierto opositor no existe, hoy por hoy, nadie capaz de organizar y cohesionar bajo un mismo norte político la diversidad de demandas y expectativas sociales que se vienen desembalsando.
Para el día a día, para el impacto instantáneo, el patito de goma de Bedoya le sirve, no obstante, al régimen para esquinar políticamente la pegada mediática que las agitaciones locales vienen logrando. Y es que, guste o no, también son noticia.
Pero echar mano de un cuco político para explicar lo que viene aconteciendo socialmente también es regalarle en bandeja de plata un irreal protagonismo político al nacionalismo radical que infructuosamente ha tratado de capitanear Ollanta Humala.
El ahijado de Hugo Chávez debe de estar más que satisfecho con esta sonaja de la conspiración a toda máquina en los cuatro suyos. Le da una proyección que ni dormido hubiera soñado. Su última movida de pretensiones masivas, apelando al fácil antichilenismo, fue un fracaso total en Tacna.
Así, las aprensiones oficialistas haciéndole más que ojitos al desvelo –u, otra vez, acto de fe- de Tucán Jr. terminan deslizándose por el tobogán de un liderazgo político, inexistente por cierto, capaz de mover calculada y organizadamente a gentes en Ancash, Ica, Piura, Moquegua, Loreto, Huánuco y el mercado de Santa Anita en Lima.
Ni el PAP, el único partido realmente en el país, tiene esa capacidad. Menos el capitán de Madre Mía y su batallón de izquierdistas desconcertados.
Alguien debería contarle a los principales operadores gubernamentales sobre esa paradoja social por la cual, contrariamente a lo que dicta el sentido común y la mano invisible del mercado, a más bonanza económica, más reclamos sociales.
Y es lo que en buena cuenta está pasando en el país a falta de una real y eficaz redistribución de las riquezas que han disparado el país hasta casi las cumbres de los resultados macro económicos.
Demasiado muñeco, para tan pocos cuervos políticos.